Estuvimos mirando esos documentos, pero poco después nos fuimos hacia el salón para cenar, haciendo Giovani la cena mientras yo estaba sentada en la isla de la cocina, con una copa de vino en mi mano, riendo al verlo con el delantal puesto y tan concentrado en lo que estaba haciendo.
—- ¿De que te ries? ya me gustaría verte a ti cocinar lo que yo estoy haciendo — me dijo riendo.
—- Señor Giovani, dejeme a mi yo puedo seguir — le comento la cocinera.
—- No se preocupe, usted y Laura se pueden mar