Como pensábamos, a los dos días siguientes le dieron a mi padre el alta, recomendando que guardara reposo relativo, Alejandro y yo nos quedamos un dia mas por si mi madre me necesitaba. A la hora de marcharnos para volver a Madrid, se me rompio el corazon, sobre todo al despedirme de mis padres, pues me hubiera gustado que hubieran conocido a mi hija y contarles la verdad de mi ausencia y de lo que sucedio con Alejandro, pero comprendia que aún no era buen momento. Después de dejar Alex las mal