--- Annalena Müller ---
¡Santo Dios! Mis ojos se abren más de lo habitual y me llevo las manos a la boca de la impresión, simplemente no puedo, no, no puedo creer que mi hijo se esté atreviendo a tanto.
- ¡Querida! ¿Qué sucede? Pareciera como si hubiera muerto alguien… - Escucho la voz de August, mi marido.
- Mira nada más… ¡Tu hijo va a hacer que me dé un infarto! – Digo toda molesta y girando mi móvil para que mi esposo pueda ver.
- “Dominik Müller acaba de anunciar que está comprometido con…