--- Mauro Jiménez ---
- ¿Cuándo, carajos, vas a enviar mi boleto para largarme de aquí, Mauro? Te he estado ayudando todos estos malditos años y no he visto el fruto de mi ayuda, ni de mi esfuerzo. – gritaba la mujer que me llamó.
Tratando de que nadie escuche los gritos de la idiota, salgo al patio trasero de la casa de Annalena Müller. Definitivamente, tener a Alexander Müller casi respirándome en la nuca me ha orillado a hacerla de hijo abnegado, cuidando de August Müller, tratando de ganarme