--- Héctor Plourde ---
No cabe duda de que tener frente a mí al hombre que destrozó a Ana, solo me provoca una enorme sensación de ira y frustración, es la primera vez que deseo moler a golpes a alguien y mira, que he visto cada situación.
Me sorprende ver cómo Dominik Müller puede llegar a ser tan descarado como para venir a exigir, además, no puedo negar que me molesta cuando de su boca escucho decir: “Mi mujer” “Mi hija”, Ana y Paz no son su propiedad, ellas son libres, ellas no le pertenec