Sofía y los demás fueron interrogados en la Jefatura de Policía del Distrito Federal. A Sofía no le importó; después de todo, era una de las víctimas . En cambio, su principal preocupación recaía en Julio y Diego, quienes habían estado involucrados en el tiroteo. Temía que las consecuencias legales pudieran ser graves para ellos.
María, por otro lado, estaba en una sala de interrogatorios diferente, enfrentándose al propio Juan Ochoa.
—Entonces, ¿no tienes idea de lo que ha sucedido?
—No, no ten