—¡¿Diego?!
Sofía se quedó boquiabierta al ver aparecer a Diego, sobre todo con esa pandilla de hombres.
“Algo está pasando”, pensó.
Incluso había gente extranjera entre aquellos hombres.
El que estaba más tranquilo era Julio. Él había sido quien había avisado a Diego de esta serie de acontecimientos, y se habían organizado para detener a Ernesto.
Julio también tenía la sensación de que, aunque no hubiera avisado a Diego, él se habría dado enterado por su cuenta. Si se lo decía directamente aumen