—Bueno, tendrás que ocuparte de las cosas. Si no piensas en una manera de intervenir, sólo se acercarán más. ¿Es eso lo que quieres? —Diego estaba seguro de que Antonio no quería que eso sucediera.
Antonio estaba exasperado. No tuvo más remedio que aceptar.
—De acuerdo. Pero la próxima vez tienes que hacerlo tú.
Sofía no era tonta. Si lo hacían una y otra vez, se daría cuenta.
Acababan de arreglar su relación. Antonio no quería disgustarla de nuevo.
A Diego le daba igual lo que dijera. Colgó. Y