—Como dice el refrán: 'Conócete a ti mismo, conoce a tu enemigo; y podrás ganar cien batallas sin conocer la derrota'. Deberías entender este principio más que nada.
Aunque Diego apareció antes de que hubiera recuperado del todo la memoria, Julio tuvo la corazonada de que supondría una amenaza para él, así que no escatimó en investigarle a fondo.
Al cabo de un momento, Diego sonrió con impotencia y dijo:
—Señor César, es usted verdaderamente meticuloso en sus reflexiones. Estoy asombrado.
Tambi