Rodrigo se sumió en un breve silencio, lo que le dio cierta esperanza a Juliana. Tal vez estaba dudando en cancelar el compromiso porque notaba sus esfuerzos y sacrificios. Sus ojos brillaron con esperanza, algo que no pasó desapercibido para la aguda observación de Rodrigo.
Él se rio entre dientes.
—¿De verdad pensaste que me daría pena hacerlo? —dijo con sarcasmo.
Juliana se sobresaltó y el color se desvaneció rápidamente de su rostro. Se sintió helada ante la burla en sus ojos. Mantuvo la c