Las sospechas de Juliana aumentaron aún más cuando oyó eso. Sintió que algo no estaba bien.
—Te digo que ahora soy la prometida de Rodrigo. No te dejará libre si te atreves a conspirar contra mí a mis espaldas.
Sofía sonrió satisfecha.
—Lo estás pensando demasiado. No tengo intención de conspirar contra ti.
Sofía conocía bastante bien la personalidad de Rodrigo y sabía que Juliana lo pasaría muy mal después de mudarse con él. Sofía no necesitaba conspirar contra ella en absoluto.
—¿En serio? —J