El rostro de Juliana palideció mientras se mordía el labio y mostraba una expresión lastimera.
—El señor Luna y yo sólo somos amigos. En cuanto al compromiso, fue sólo un arreglo de nuestros padres. En realidad, lo siento mucho por mi padre, pero no puedo negar mis verdaderos sentimientos.
— ¡Cállate! —Rodrigo la fulminó con la mirada.
Cuanto más hablaba ella, más desventajosa era la situación para él. Todo el mundo en la escena asumiria que fue él quien se interpuso entre la relación de Juliana