Leo le dedicó una sonrisa sincera.
—No lo hago por los de fuera. Mi generosidad sólo se reserva para la familia, por ejemplo, mi querida prima.
Sofía sonrió en silencio ante el comentario, pero no le llamó la atención. Los terrenos al sur de la ciudad, licitados por los Cruz, iban a convertirse en un distrito comercial. Estaba claro que la zona florecería en el futuro.
Pero Leo le ofrecía de repente participar en el lucrativo proyecto que acababan de conseguir, y todo le parecía extraño.
—Es un