Sofía se dio la vuelta para marcharse.
Óscar observó en silencio su figura en retirada y no pudo evitar preguntarse quién lideraría a los López en el futuro. Antes creía firmemente que sería Juliana, pero cuanto más lo pensaba, más le parecía que ella carecía de la habilidad necesaria. Era Sofía quien tenía lo que hacía falta.
Suspiró y se rindió. Aunque Sofía fuera la elegida, no podía casarse con ella. Esa mujer era mucho más difícil de tratar que Juliana.
Unos pasos procedentes de la entrada