—El viento es cada vez más fuerte, quizás se aproxime una tempestad, señorita Sofía. Vámonos mejor temprano. Hay gente buscándole ahí abajo—Dijo Alejandro. Sabía lo importante que era Sofía para Julio así que no podía dejar que le pasara nada, y menos ahora. O no se podría imaginar lo que pasaría si Julio sobrevivía y volvía y se encontraba con que a Sofía le había pasado algo.
Sofía no tenía intención de marcharse, se volvió hacia él y le dijo
—Alejandro, ¿podrías ayudarme a conseguir un poncho