Julio también se sorprendió al ver a Bruno, pero se calmó rápidamente:
—Sr. López —saludó amablemente.
Bruno resopló.
—Puedes dejar de actuar.
Julio no le caía nada bien, no sólo por su inquina con Sofía, sino por lo que le hizo a Juliana en el DF. Si no fuera por Sofía, ya habría tomado medidas contra Julio.
A Julio no le disgustó la actitud del hombre.
—Tengo que ser educado, señor. Usted es el padre de Sofía, después de todo.
Con eso, entró en la casa y fue directo a la cocina. No era la pr