Bruno impidió que Sofía cerrara la puerta principal.
—Está bien, está bien. Dejaré de hablar de ello, ¿vale?
Sólo entonces Sofía dejó de cerrarlo.
—¿Por qué no vuelves primero a tu hotel a descansar? Acudiré a ti cuando necesite tu ayuda.
—¿Por qué iba a necesitar ir a un hotel cuando tienes un sitio donde quedarte aquí mismo? preguntó Bruno. No había planeado en absoluto vivir en un hotel.
—¿Quieres quedarte en mi casa? — Sofía no estaba acostumbrada a tener a otra persona en su casa. También e