Por la tarde, Julio se apresuró a ir a DF.
Esta vez, no vino libremente, sino que fue convocado por Sofía.
Alessia seguía en Guadalajara, pero Sofía la necesitaba en el DF, así que le pidió a Julio un pequeño favor para encontrar a alguien que la trajera. Solo que ella no esperaba que él viniera en persona.
Cuando Sofía lo vio en el aeropuerto, no pudo describir lo que sentía en el corazón, pero se sintió algo conmovida.
—¿Por qué has venido? ¿No podías encontrar a alguien que la trajera aquí