Sofía acudió muy temprano el día de su cita en el ambulatorio. Había una multitud de gente por todas partes.
Tenía que admirar lo inteligente que era el presidente. Debido al incidente del avión, vinieron toneladas de personas. Solo tenían que averiguar cuántas de ellas acudían realmente a recibir tratamientos.
A Sofía no le importó, ya que había otras filas delante de ella.
La gente que llegaba hasta ella era, sin duda, gente necesitada. Pasó todo el día trabajando.
Julio no estaba lejos. S