—Señor César, también he descubierto que Valerio se ha unido a la empresa de la señorita López —informó Alejandro con sinceridad.
Pensó que era extraño y que merecía la atención de Julio.
Al instante, el rostro de Julio se ensombreció.
No era de extrañar que Sofía le hiciera esa pregunta. Debe haber visto a Valerio y haberse dado cuenta de sus similitudes.
—¿Debemos decírselo? Me preocupa que Valerio tenga malas intenciones —dijo Alejandro.
Julio asintió.
—Se lo contaré. Vamos a trabajar