—¿Qué me pasará si me opongo? ¿Me vas a asustar?—la respiración de Dante cambió instantáneamente, parpadeando como un demonio del infierno, lo que hizo que la gente se estremeciera.
Sofía lo miró de reojo, este hombre ... es interesante.
Parece frívolo, pero cuando se toma en serio, parece otra persona.
En el momento en que los dos estaban callados, Julio y Sergio también bajaron del segundo piso. Cuando vieron a Dante aparecer, ambos se sorprendieron.
—Oh, llegamos tarde, alguien ha salvado a t