Esta pregunta de Julio desconcertó a Sofía. En su mente, pensó en varios apodos, pero ninguno parecía adecuado.
—Creo que 'señor César' está bien —dijo Sofía sonriendo, incapaz de encontrar otra alternativa apropiada.
La expresión facial de Julio cambió ligeramente. Después de tanto tiempo, Sofía podría haber pensado en algo más razonable, pero al final no se le ocurrió nada.
Viendo que estaba a punto de enojarse, Sofía se apresuró a decir:
—Podría llamarte por tu nombre.
—Hmm —asintió el hombre