—¿La doctora López? ¿Es Sofía López? ¿Qué le ha pasado? —la expresión de Julio se volvió seria y miró fijamente al jefe.
El jefe se quedó helado al ver la mirada grave de Julio, pero pronto se recuperó.
—Está enterrada bajo una casa derrumbada.
Julio casi perdió el equilibrio al oír aquello.
—¿Qué?
A pesar de su rápida llegada, ya era demasiado tarde para ella. De pie frente a los escombros donde estaba enterrada, ordenó inmediatamente a la gente que empezara a cavar. Como había ido con