Al principio, Mariana realmente solo quería vivir por el bien del niño, pero a medida que pasaba más tiempo en la mansión de Antonio, no pudo evitar tener otras ideas. Se preguntaba si el hecho de que Antonio le permitiera quedarse aquí significaba que en realidad no la encontraba tan desagradable.
Con esa idea en mente, Mariana comenzó a esforzarse en su tratamiento, e incluso se podría decir que estaba siendo bastante positiva. Quería vivir, vivir lo suficiente para ver crecer al niño, vivir l