Maribel quedó atónita, con los ojos enrojecidos al instante.
—¿Tú... tú me estás llamando qué?
Sofía sonrió y dijo:
—Mamá.
—¡Ay!— Maribel estaba muy feliz, a punto de saltar directamente.
Se levantó y fue a buscar a Bruno arriba, emocionada le dijo:
—Bruno, Sofía me llamó mamá, me llamó mamá.
—Sé, sé, lo escuché. —Bruno envolvió a su amada en sus brazos, sabiendo que ella había estado esperando este día durante mucho tiempo.
Maribel lloró.
Sofía los observaba desde abajo, con una leve sonrisa