Mientras ellas salían en busca de los padres de Valentina, en otra parte, Valentina acababa de colgar el teléfono después de una discusión intensa con sus padres.
Con los ojos enrojecidos y el pecho aún agitado, era evidente que acababa de tener una disputa. ¿Cómo no podría haberla tenido? Sus padres habían dicho que planeaban ir a la Ciudad de México para que Francisco los mantuviera por el resto de sus vidas.
En ese momento, lo único que pensó Valentina fue en poner fin a todo, en un acto conj