—¿Estás bien?— Sofía, viendo que Valentina tenía el rostro pálido, no pudo evitar preocuparse.
Al fin y al cabo, Valentina no había cometido ningún gran error en sí misma; simplemente, tanto Antonio como Sofía sentían que no era adecuada para Francisco. Pero dadas las circunstancias actuales, separar a la pareja era prácticamente imposible, y Sofía ya había abandonado esa idea. En ese caso, ¿por qué no aceptar tranquilamente la posible realidad de que Valentina se convirtiera en su cuñada?
—Esto