Liliana estaba muy feliz, y Julio y Sofía habían estado observando discretamente lo que estaba sucediendo en su dirección. Cuando vieron la sonrisa de Liliana, notaron un cambio en la situación.
Luego, vieron cómo Liliana tomaba directamente el brazo de Jaime y les decía a todos:
—Les presento a mi novio, Jaime.
Ella sonreía, tan feliz como si hubiera recibido un tesoro preciado. La multitud se quedó atónita por un momento, pero fue Julio quien rompió el silencio, aplaudiendo. Sofía se unió a é