Las palabras de Sofía fueron un golpe muy directo, y el rostro de Lucía se puso pálido al instante.
Ella todavía se sentía un poco reacia y dijo:
—Mi hermano explicará todo, y confío en que Julio no nos culpará.
—¿En serio? — Sofía arqueó una ceja—Si estás tan segura de eso, ¿por qué has venido a verme hoy?
—Vine al hospital para una consulta médica, ¿qué más podría ser? — Lucía le respondió con impaciencia, lo que hizo que Sofía no pudiera evitar reír.
Luego, Lucía sacó su historial médico y l