Tras estas palabras, el entorno quedó en un silencio sepulcral, como si solo se pudieran escuchar las respiraciones de las tres personas presentes. Tanto Teodoro como Maribel parecían incrédulos ante la declaración directa de Sofía, algo totalmente inesperado para ellos.
—Señora Castañeda, parece bastante sorprendida. ¿Necesita ir al baño para calmarse un poco?—preguntó Sofía, mirando a Maribel.
Maribel estaba a punto de decir que no era necesario, pero luego captó la mirada significativa de Sof