—Pero no te preocupes, Manuel se queda a su lado para cuidarlo, generalmente no hay ningún problema.— Julio no sabía si estas palabras eran para consolar a Sofía o para consolarse a sí mismo.
Sofía tampoco habló más sobre eso, pensando en visitar más a menudo al anciano en el futuro, para no tener demasiados arrepentimientos después.
No pudo evitar pensar en su propio abuelo.
Aunque no era su verdadero abuelo, Sofía tenía un profundo afecto por él, y estaba agradecida de haber estado a su lado c