—Tienes un ingenio rápido. —Jaime frunció el ceño, fulminando con la mirada a Juan.
Éste sonrió, pero no dijo nada. Sabía que Jaime no le caía bien, pero eso no cambiaba el hecho de que no le importara.
Por otra parte, las mujeres se estaban llevando bastante bien.
María escuchaba con emoción cómo Yolanda hablaba de su relación con Dante, admirándola profundamente.
—Había oído hablar de él allá en Guadalajara, pero los rumores y la prensa rosa sólo comentaban lo mujeriego que era. Nunca esperé q