Mundo de ficçãoIniciar sessãoSeis meses después
Violet le sudaban las palmas de las manos, el corazón acelerado, levantó el telón y al ver la cantidad de público que los esperaba comenzó a juguetear con la tela que tenía en las manos. Saltó cuando Gretel le habló poniéndole una mano en el hombro.
—No te preocupes, lo harás maravilloso como siempre.
—Nunca habíamos tenido tanto público solo para vernos a nosotros, siempre era compartiendo







