Mundo de ficçãoIniciar sessãoViolet pasaba de la confusión a la curiosidad, no entendía que hacía Rebeca allí, ella y la otra mujer nunca se llevaron bien cuando trabajaba en la cafetería. Ganó la curiosidad al ver que su excompañera no hablaba y se veía nerviosa, algo no habitual en la mujer.
—¿Qué haces aquí?
Rebeca se mordió el labio de abajo y desvío la mirada.
—Yo... tengo... no, no tengo, necesito hablar contigo —respondió Rebeca







