Capítulo 20
Mientras Emiliano subía las escaleras, Lucrecia mantuvo la calma en todo momento, aunque su mente en el fondo estaba en ebullición. Observó a su moribundo marido con desdén, sintiendo que su inservible esposo se alejaba de ella, y no pudo evitar preguntarse qué estaba tramando él en esta ocasión. Sabía que debía ser cautelosa en cada paso que daba antes de hacer un comentario indebido, pero la curiosidad la consumía.
Cuando Luciano entró en la casa, Lucrecia se acercó a él, buscando