29. LE VENDISTE TU ALMA AL DIABLO
HELLEN
—Imagino que algo bueno tengo que haber hecho en esta vida para tener está paz.
Pienso en silencio pero no es posible, soy una asesina que se muere de miedo de perder su libertad y más aún, de perderlo a él.
Estamos en las instalaciones del banco y Bennett entra a una reunión no sin antes darme un beso a mi y a mi panza.
Mi vida ha cambiado más que por completo, me siento tranquila por no tener a James Smith amenazándome pero algo me dice que no se va a quedar tranquilo menos s