DAMIÁN
La trampa que le he dejado a Tomás para que crea que estoy en otras propiedades al norte de la ciudad han funcionado.
Las cámaras instaladas lo han captado a la perfección y algunos de mis hombres han podido seguirlo hasta que le perdieron el rastro.
Lo que significa que no es imposible de rastrear. Simplemente hay que darle la motivación adecuada y el solo saldrá de su agujero.
Y eso es justo lo que tengo pensado hacer. El plan que he trazado, aunque es arriesgado. También cumple con