Mundo ficciónIniciar sesiónYa no podía seguir con esa maldita venda en mi abdomen, la odiaba, picaba y ni siquiera notaba que me ayudaba en algo. Estaba siguiendo al pie de la letra las recomendaciones de los doctores para que mi herida cicatrizara como era debido, pero ya estaba harta.
Hace una semana había decidido dejar el antiguo hotel en el cual estaba por







