Mundo ficciónIniciar sesiónAbrí mis ojos de golpe y todo lo que observé frente a mí fueron unas malditas paredes de color blanco, aparatos de distintos tamaños y una ultra venosa en mi brazo derecho y al girar mi rostro hacia la derecha los ojos de una enfermera dieron a los míos.
─Hola Gia ¿Cómo te sientes? ─preguntó.







