Miro aburrida las pantallas de esta habitacion, nada ha ocurrido, solo la estupida rutina de esos tres bastardos que no se cansan de presumir su perfecta vida de millonarios que se creen los dueños del mundo.
-Es hora de comer señorita Crownly-
La voz grave del mayordomo me saca de mis pensamientos ambiguos, parpadeo antes de mirar al hombre.
"Gracias, enseguida bajaré."
Agradezco intentando aparentar que su mirada penetrante sobre mi no me causa escalofrios pero es dificil aun.
El hombre me mi