Punto de vista de Scott
Los médicos no me dejaron pasar a la habitación del hospital por mucho que supliqué. Me quedé afuera, caminando de un lado a otro y en pánico. Había reaccionado de más y me maldije por eso.
Me giré y vi a mi padre y a mi madrastra acercándose. Antes de que llegaran, caminé rápido hacia mi padre, lo tomé del cuello y lo estrellé contra la pared.
—¿Estás feliz ahora? —grité apretando los dientes—. ¿Cómo te sientes haciéndome hacer todo esto, maldito?
—¡Para, Scott! —gritó