Ubicación: Rusia
—Iré a limpiarme —dije, pero Amanda no me dejó apartarme de ella.
—No me molesta, solo quédate conmigo —me pidió ella haciendo que mi cuerpo volviera a reaccionar.
—¿Puedes hacerme lo mismo que la vez qué? —parecía que la pregunta había terminado de golpe.
—Por supuesto, lo nuestro recién está empezando —aseguré y la hice recostarse en la cama para poder besarla con más suavidad, pero ella parecía querer que fuera algo más rudo.
Por lo que me puse de costado y mientras desliza