Ubicación: Argentina
Amanda me pide que nos quedemos en el sofá. Parece que nota que tengo intenciones de ir detrás de ese maldito que intenta manosearla. Aun así, mis hombres pronto lo tendrán, y una vez que ella se duerma, voy a encargarme de él. Me abraza de una manera que me deja extrañado. Aunque en la fiesta está enojada como una fiera a punto de comerse a su presa, ahora se muestra mucho más indefensa, como una pequeña cachorrita que necesita caricias.
—¿Quieres contarme qué es lo que oc