Camila quiere decirle que el bebé podría no ser suyo, para que se aleje un poco. Sin embargo, no puede. Él se ve tan contento que hacerlo sería romperle la ilusión, y no va a hacerle eso en ese momento.
—No puedo creer que algo tan pequeño pueda ser tan maravilloso —indica Lisandro lleno de alegría—. Gracias, Cami.
Por primera vez en un año y medio, la llama así. Extrañamente, hace que Camila se sonroje. Lisandro actúa muy distinto a lo que ha sido al estar en pareja con ella.
—¿Por qué me agra