Capítulo 88: El sabor de tu cuerpo.
Los labios de la profesora se acercaron a la masculinidad de su esposo, besándolo y tocándolo con suavidad. Sus manos le ofrecían caricias que a veces se volvían más intensas, llenas de deseo.
—Pareces muy emocionado~ —sonrió Kathia, observando la reacción de Giovanni.
Él se resistió a hablar, sintiéndose al borde de la locura. Kathia sonrió y lo lamió, como si fuera su dulce favorito. Notó cómo él la miraba intensamente, pero cuando sus ojos se encontraron, él desvió la mirada, inclinand