Capítulo 40: Sé que me amas.
Giovanni lo observó por un momento más, asegurándose de que sus palabras se hubieran entendido claramente, antes de girarse hacia las puertas dobles que conducían a la sala de estar.
Él podía escuchar la risa de Alessandro mezclándose con la voz melosa de Valentina en el interior.
¡CLANK!
La puerta se abrió de golpe, y Giovanni entró al salón con un porte imponente, sus ojos grises brillando con frialdad.
Su sola presencia hizo que la atmósfera de la habitación cambiara. Se detuvo en el