Capítulo 36: Nos odia a ambos.
✧✧✧ Minutos después. A la hora de la cena. ✧✧✧
—¿Qué hacías ahí escondido, Alessandro? —preguntó Giovanni con mirada severa sobre el niño, una vez lo vio saliendo del anexo—. Ve al comedor de inmediato.
Ese hombre, notó que su sobrino tenía los ojitos rojizos e hinchados, era claro que había estado llorando.
Pero para Giovanni, se trataba simplemente de una rabieta infantil a la que no le daría mayor importancia.
Alessandro entró al comedor con el ceño fruncido y los ojos llorosos.