Capítulo 72
Sentí que el corazón se me detenía cuando Daniel dijo que pelearía por la custodia de mis hijos, con esa rabia que parecía que le devoraba el alma.
Durante dos años había sido yo quien los había cuidado, quien se había despertado en las noches cuando lloraban y quien había estado presente en cada enfermedad, cada miedo y cada paso.
—No te lo perdonaría jamás —le dije con la voz temblorosa, pero sin apartar la mirada sintiendo como los ojos de llenaban de lágrimas —. Puedes estar eno