Mundo ficciónIniciar sesiónRAYAN
¡En que mierda estaba pensando!
Mi cabeza no dejaba de dar vueltas así como no dejaba de doler, y no precisamente esta, sino, mi polla. Había masturbado a Azu, maldita sea ¡Azura! La niña de ojos redondos y azules que siempre me perseguía preguntando si las cosas que hac&iacu







