PDV Teresa
Creo que ya era de mañana por que el sol estaba empezando a llegar por la ventana y estaba iluminándolo la habitación y empezo a pegarnos encima.
Tomas estaba acostado en nuestra cama, y tenia los ojos bien cerrados, o al menos asi fue hasta que el sol lo empezo a golpear en la cara debido a que no cerramos las cortinas anoche.
Nos habíamos acostado muy tarde ayer en la noche, despues de que “ataque” a Tomas ayer en la cocina tras volver del juicio donde perdi la sucursal, no habíamo